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La Rubiera

LITERATURA

La esperanza es una vieja ramera que agota hasta la extenuación el último de sus encantos. Ser viejo es vivir de la esperanza. Sé que soy viejo desde el día en el que encontré algún encanto en el cuello raído de una camisa, en una arruga que creció justo en la linde de unos labios que hacían emerger, como un volcán, la avaricia de morder. Cuando joven ese encanto, aquella arruga, eran un destino; hablaban de algo muy lejano. Hoy sólo valen por lo que cuentan.

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